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El Pasado Los Condena

abril 25, 2013

Esta semana, con cuatro años de atraso, llega a cartelera Blood Creek, cinta de terror de Joel Schumacher, un director que se ha paseado por todos los géneros habidos y por haber: drama bélico, comedia de acción, thriller psicológico, cine de superheroes (aunque muchos pretendamos que Batman y Robin no fue más que un mal sueño), y un largo etcétera. Los resultados han sido dispares y por más que tenga algunas joyas en su haber (Un Día de Furia y Línea Mortal son bastante sólidas), el director va a tener siempre que cargar con la cruz de haber hecho la película donde el Hombre Murciélago utiliza la Bati-Tarjeta de Crédito.

GothCard

A pesar de su director, Blood Creek resulta una curiosidad y no sólo por tratarse de un Nazi inmortal y vampiro. En su reparto figuran dos actores que eran dos perfectos desconocidos cuando se filmo, pero que hoy están dando que hablar. Por un lado está el alemán Michael Fassbender, que luego de esto apareció en Bastardos Sin Gloria de Tarantino como el pomposo oficial inglés que acaba muerto por no saber pedir unos vasos; luego de eso vino Shame, donde era un adicto al sexo y su posterior consagración definitiva como un intenso Magneto en X-Men: First Class.

El segundo actor es Henry Cavill, alias Superman; a juzgar por su último trailer, Man of Steel se ve épica. Se espera que sea un peliculón y que el actor esté en boca de todos luego de interpretar a Clark Kent.

El caso de estos actores no es nuevo: muchos han empezado su carrera en producciones desconocidas o de bajo presupuesto. Total, a pesar del glamour y los salarios inflados, ser actor es un trabajo tan sacrificado como cualquier otro y todos deben pagar derecho de piso. Algunos son casos conocidos: mucho antes de ser un actor ganador de Óscares, Tom Hanks hacía comedias tontas que a veces resultan más divertidas de ver que sus papeles serios (Despedida de Soltero es un clásico indiscutible); Sylvester Stallone tuvo su primer papel en una porno, A Party at Kitty & Stud’s, que luego del arrasador éxito de cierta serie fílmica sobre un humilde pero algo denso boxeador, fue rebautizada como El Semental Italiano; Penelope Cruz apareció de muy joven en un episodio de La Serie Rosa, dejando poco a la imaginación; Jackie Chan tuvo el honor de que nada menos que Bruce Lee le rompa el cuello en cámara como un extra en Operación Dragón; la lista es larga.

La gran mayoría de actores tienen sus inicios en películas de terror. Y porque no, si son de bajo presupuesto, se hacen rápido y no suelen pedir demasiado talento actoral. Así, Brad Pitt tuvo un papel en Cutting Class de 1989, uno de los tantos slashers que aglutinó el género en los 80s luego del éxito de Viernes 13 y filmes similares. Al menos, tiene que haber sido más atractivo para el actor que disfrazarse de Abelardo para trabajar en El Pollo Loco.

Cutting_Class_film_poster

La primera entrega de Pesadilla – la única que da miedo y donde Freddy Krueger no fue reducido a ser un cómico stand-up contando chistes – tiene a un joven Johnny Depp como el pobre diablo al que se lo traga su propia cama, redecorando toda la habitación en un geyser de sangre. La tercera parte, Dream Warriors, donde el tipo del guante con cuchillas amenaza a los pacientes de un hospital psiquiátrico, incluía a un joven Laurence Fishburne como uno de los enfermeros. Desgraciadamente, el actor no llegó a enfrentarse al villano – es de seguro que Morpheus terminaba barriendo el piso con Freddy.

Viernes 13 no es precisamente recordada por su calidad actoral. A lo largo de sus 18 y tantas secuelas, contaba con una serie de anónimas caras bonitas, a las cuales no se les pedía mucho más que parecer asustados y morir de la peor manera a manos de Jason Voorhees y su fiel machete (y en el caso de las mujeres, el estar dispuestas a andar ligeras de ropa). No se volvió a saber nada de muchos de ellos y con justa razón. Por ello resulta una sorpresa ver en la primera entrega (la responsable de tanto loco con máscara) a un joven Kevin Bacon como el “bacán” del grupo, que le hace ojitos a las mujeres, anda en coloridas y varoniles tangas y tiene la muerte más espectacular cuando le atraviesan la yugular con un arpón.

The Texas Chainsaw Massacre, sobre el asesino de la sierra, Leatherface y su familia de rednecks locos, tuvo una cuarta parte en 1994 que, entre otras cosas, convirtió al gigante en un travesti por ninguna razón. Muchos prefieren pretender que no existió, en especial Matthew McConaughey (y en menor medida, Renee Zellwegger, de quien ya no se sabe mucho hoy en día), que tuvo uno de sus primeros papeles como Vilmer, un granjero psicópata y lisiado. Ver al actor tejano pasar toda la película gritando, sudando y con los ojos desorbitados es tal vez la única razón por la que vale la pena buscar esta película, la cual vi por última vez siendo despedazada sin piedad por los cuervos animatrónicos del bloque de Cine Zeta que daban en I-Sat, un lugar más que apropiado.

Por esas épocas, McConaughey también se dio maña para aparecer en una de las recreaciones dramáticas de la serie Misterios sin Resolver. Yo, que era fan acérrimo de los casos de Robert Stack, solía creer en mi inocencia que esas recreaciones eran verdaderas. Si hubiese sabido quien era el actor antes, me hubiese arruinado parte de la infancia.

Luego de esto, hay que bajar un poco los estándares para llegar a Critters, serie sobre unas criaturas peludas y dentudas que mataban gente y que nunca dieron miedo a nadie; su tercera entrega incluía a un joven Leonardo DiCaprio, que de seguro no la incluye en su currículum. Y así volvemos a George Clooney: mucho antes de Batman, de guapo doctor en la televisión, de ser el tipo al que todos los hombres envidian en secreto y al que todas las amas de casa parecen tenerle ganas, tuvo un pequeño papel en El Regreso de Los Tomates Asesinos, cuyo nombre lo dice todo.

Casos como este hay miles; muchos famosos pretenden que estas películas no pasaron, mientras que otros se lo toman con buen humor e incluso están orgullosos. Así que, la próxima que veamos una película de terror clase B, a prestar atención: una de las tantas víctimas podría ser la estrella del mañana.

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2 comentarios
  1. Estos casos siempre son interesantes; cuando vi el remake de Pesadilla en Elm Street hace unos años, no me di cuenta que Rooney Mara era una de las víctimas. Después de dar una magnífica actuación en el remake de La Chica del Dragón Tatuado, probablemente no quiera poner la otra en su currículum. De hecho es paja ver a actores famosos en sus primeros roles cuando nadie los conocía; ver a un muy joven Nicolas Cage como personaje de fondo en la excelente Fast Times at Ridgemont High me sorprendió.

    • Nicolas Cage creo que la está haciendo al revés: ahora está haciendo los bodrios que uno esperaría iba a hacer cuando recién empezó.

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