Skip to content

Matthew el Asesino

marzo 8, 2014

Uno de los merecidos ganadores de la más reciente entrega de los premios Oscar fue Matthew McConaughey, Mejor Actor por su papel de Ron Woodroof en Dallas Buyers Club. Lo que muchos habíamos olvidado hace ya tiempo es que el tejano es un muy buen intérprete – sólo se había perdido en el camino.

McConaughey tuvo su primera memorable aparición en pantalla en Dazed And Confused de Richard Linklater: el último día de clases para un grupo de adolescentes en una secundaria de Austin a fines de los años 70. En medio de otras futuras estrellas como Ben Affleck o Milla Jovovich, el actor sobresalió como Wooderson, un veinteañero que se resiste a crecer y sigue de parranda con colegiales. A este siguieron toda una fila de diversos papeles, desde un abogado abolicionista en Amistad de Spielberg hasta un rudo cazadragones en Reinado de Fuego de Rob Bowman, que dejó para el recuerdo a un calvo y tatuado Matt, hacha en mano, lanzándose frente a un dragón (y sí, hay spoilers):

 

 

De repente, los estudios tomaron nota del carisma de McConaughey y terminó encasillado igual que todos esos actores caras bonitas, en sosas comedias románticas donde no se le pedía más que sonreír bastante y de vez en cuando quitarse la camiseta. El actor estaba cerca de convertirse en un chiste y ya muchos daban por sentado que no saldría de esta nueva etapa, lo mismo que su ocasional co-estrella Kate Hudson, quien tras sorprender a muchos en Casi Famosos de Cameron Crowe se convirtió en la eterna novia de turno en romances fílmicos.

Todo esto cambió en el 2011 con The Lincoln Lawyer, donde Matt interpreta a un abogado con pocos escrúpulos que hace negocios desde el asiento trasero de su limusina. Una buena actuación que mantuvo el carisma que siempre ha tenido el actor, pero que fue el comienzo de una serie de papeles diferentes, a veces arriesgados, donde McConaughey claramente quería retarse a sí mismo. El resultado fue visto hace pocos días: una total reinvención, un respeto ganado en la industria, y una estatuilla dorada como premio.

Pero hay un papel por el que muchos aseguran que este actor se merecía un Oscar desde antes, en una película retorcida que en su momento pasó casi desapercibida, más que nada porque nadie pudo verla.

 

killer_joe_xlg

 

Killer Joe de William Friedkin es la segunda adaptación que hace este veterano director de una obra del ganador del Pulitzer Tracy Letts, quien también tuvo presencia en los Oscar con la adaptación de August: Osage County, sobre una familia disfuncional que se agarra a gritos y que le valió a Meryl Streep su nominación No. 322 al cotizado galardón. Al momento de su estreno, Joe recibió la clasificación NC-17, que básicamente hizo que ningún cine quisiera mostrarla; es, en efecto, una sentencia de muerte para cualquier filme.

Es la historia de Chris Smith (interpretado por Emile Hirsch, otra joven promesa que esperamos se consagre algún día), un bueno para nada endeudado hasta el cuello con unos matones. Junto a su padre – otro inútil – idea un macabro plan: asesinar a su odiada madre para así cobrar el dinero de la póliza. Para el trabajo, contratan al personaje del título, un policía que gana algo de dinero extra matando gente en sus ratos libres. Las cosas se complican una vez que el sicario le echa el ojo a Dottie, hermana menor de Chris, una peculiar chiquilla que vive en su propio mundo.

Es una lacerante burla de lo más bajo de la sociedad norteamericana, los denominados white trash. Son todos los estereotipos redneck en un sólo lugar, un mundo de casas rodantes, camionetas con tolva, perros sabuesos y gorras Caterpillar; sólo faltaba que aparezca Cletus de Los Simpson. Un mundo donde el amor familiar no existe y todos están dispuestos a echarse a sí mismos a los leones entre todos. En medio de esta intriga, McConaughey domina las acciones como el frío y metódico Joe, un calculador psicópata que  parece disfrutar mucho de su trabajo. En comparación a los inmorales que buscan sus servicios, al menos tiene principios y no esconde su disgusto al tener que trabajar con este montón de cretinos limitados. Y cuando deja de lado su aire caballeroso y pierde los papeles, nadie se salva.

Killer Joe es una película sucia e inmoral, culminando en un memorable y poco común uso para una pierna de pollo que te hará pensar dos veces antes de ir a comer a KFC. También es increíblemente divertida. Friedkin se burla de esta familia de idiotas al igual que Joe, así que uno tiene permiso de hacer lo mismo. Tan políticamente incorrecta que los cines no supieron que hacer con ella, es una oportunidad para ver a McConaughey en uno de sus mejores y más intensos papeles, aún si después de verla te den ganas de darte una ducha y sacarte la suciedad de encima.

 

From → Uncategorized

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: