Skip to content

Top 100 o Más: Pulp Fiction (1994)

enero 7, 2015

Empezamos un nuevo año y con él, un recuento de mis películas preferidas de todos los tiempos, las que no tengo problema en repetirme una y otra vez. La idea es que este Top 100 (o 105, o más, quien sabe) se vaya construyendo semanalmente. Se supone que deberían estar en orden, pero preferí empezar con la mejor de todas. 

 

PulpFiction

 

El impacto que tuvo el segundo filme de Quentin Tarantino en la industria del cine en los años 90 fue enorme. Su aparición trajo secuelas que ya todos conocemos: un boom para el cine indie norteamericano, la consagración de Tarantino como uno de los directores más talentosos de su generación y un sinfín de películas del autodenominado género de “ladrones con onda” que intentaron emular la estética y espíritu de Fiction, algunas con muy poco éxito.

La primera vez que supe de esta película fue en la desaparecida revista TV+, que llegaba con El Comercio. Fue ahí donde incluyeron un reportaje a dos páginas sobre esta ganadora de la Palma de Oro en Cannes, con reseñas para la veintena de personajes. Aunque no me sonaban todos los nombres, sí quedé sorprendido por el tamaño del reparto. Algunos eran veteranos de la industria, como Christopher Walken, quien hace un monólogo fugaz sobre la historia familiar de un reloj de oro. Otros, como Samuel L. Jackson, recién se estaban dando a conocer; el papel de Jules Winfield, el sicario que cita la Biblia antes de coser a balazos a su víctima, lo convirtió en uno de los intérpretes más queridos en Hollywood de la noche a la mañana, un eterno bad motherfucker – y es que, cuando se trata de echar puteadas, pocos lo hacen con la energía y carisma de Jackson.

Luego estaban algunos actores en decadencia, que vieron reflotar sus bonos. Bruce Willis, una de las mayores estrellas del planeta, se encontraba estancado en papeles de acción anodinos y/o ridículos. Fue el jale más grande que pudo tener esta película de recursos modestos; el papel de Butch Coolidge, un boxeador algo denso con una malsana obsesión con el mentado reloj dorado, no sólo lo legitimó como un actor versátil (el que se dedique casi siempre a filmes de acción es simple y llana flojera de su parte) sino que le dio un impulso a su carrera.

Después estaba John Travolta, acaso el más favorecido con el éxito del filme. El recordado Tony Manero había sido reducido a segundón frente a bebés y perros parlantes, un actor cuya carrera estaba a todas luces acabada. Vincent Vega, un matón con quien la Ley de Murphy parece ensañarse de la peor manera, lo devolvió a las grandes ligas de un salto. Así, Tarantino se ganó fama como un especialista en revivir carreras olvidadas y Travolta, un poco más gordo pero aún capaz de mover los pies como en sus mejores épocas (la escena del baile al ritmo de Chuck Berry es uno de los tantos momentos icónicos), gozó de un segundo aire que le duró por muchos años más, aún si hoy en día debe estar esperando que Quentin lo vuelva a llamar para finalmente hacer The Vega Brothers, como vienen prometiendo hace años.

 

pulpfiction00013

 

Vi Fiction por primera vez en video y quedé impactado. Con sus diálogos entretenidos que se le quedaban a uno grabados en la cabeza – había que revisar la Biblia para darse cuenta que Ezequiel 25:17 no es como lo recitan, más bien, Tarantino se robó la idea de un film de Sonny Chiba – su nivel de violencia que me dejó helado al principio – lo que sucede en el sótano de la tienda de Maynard era lo más gráfico que había visto entonces fuera de las películas de terror – y más que nada, esa atmósfera cool y despreocupada que despedía, una onda muy particular difícil de escribir, un estilo natural. Corrí a comprar el soundtrack, una colección de canciones desconocidas que hasta hoy no puedo escuchar sin acordarme de las escenas correspondientes. Me volví un fanático confeso. He visto la película más de 30 veces desde entonces, aprendiéndomela casi de memoria; es más, verla conmigo es un fastidio ya que me pongo a repetir todo lo que se dice. Siempre que la veo en el cable, no puedo evitar quedarme pegado, una de esas películas que se pueden ver una y otra vez sin nunca aburrirse.

Describir la trama de Pulp Fiction no es tan sencillo, ya que, en rigor, está compuesta de tres tramas entrecruzadas: Vincent y su fatídica noche con Mia Wallace, la esposa de su jefe; Butch y su bendito reloj; y la gran aventura de Vincent y Jules para deshacerse del cadáver que llevan en el auto. A través de estos relatos, se dan cita toda clase de personajes de los bajos fondos: sicarios, mafiosos, mujeres fatales, drogadictos, matones, dealers, ladrones y toda esa fauna que uno no quisiera conocer nunca. Todos en Fiction son malas personas, personajes de dudosa moral; pero el guión de Tarantino les da tanta carisma y onda que a uno no le molesta verlos en acción.

Los diálogos son el punto fuerte de Tarantino; casi todas sus películas están compuestas por al menos un 60% de palabras. Fiction no es la excepción; está repleta de conversaciones sobre temas que pueden parecer banales – la comida rápida en Europa, masajes para pies, el debate sobre si un cerdo tiene más carisma que un perro – pero que aportan color y personalidad a todos y cada uno de los personajes. Al final todos, hasta los secundarios que apenas aparecen un par de minutos, resultan fascinantes, una parte vital de este universo de los bajos fondos de Los Ángeles. Está el caso de Tony Rocky Horror, un samoano – “No lo llamaría gordo, pero definitivamente tiene un problema de peso; que va a hacer, es samoano” – al que se hace mención repetidas veces pero que nunca es visto; al final, sabemos tanto de su historia que se siente como una parte real del relato. El gran placer es escuchar a estas personas hablar de nada en particular de manera tan desenfadada.

A Tarantino se le critica mucho su nivel de violencia y ciertamente, Fiction no escatima a la hora de ponerse gráfica; pero resulta curioso que casi todo suele ser sugerido en vez de mostrado y los momentos violentos son cortos y directos al grano, impactando en cuestión de segundos. La película sugiere y la mente de uno hace el resto. Algo parecido se vio en Perros de la Calle, la primera obra del director, célebre por una escena en la que a un pobre diablo le arrancan una oreja; tanta alharaca para un acto que no es mostrado en cámara, sólo sugerido por sonidos y una sombra en la pared, pero que uno siente vio en directo. Desde Kill Bill, Tarantino se ha vuelto más violento, pero en sus primeras películas, sorprende el que no sean tan, tan viscerales como uno creía.

 

Pulp-Fiction-pulp-fiction-13197286-1920-810

 

Con Pulp Fiction, Tarantino convirtió a la violencia en un arte y a sus réprobos personajes en unos ídolos. De repente, pasar tiempo con unos desadaptados no era un mal prospecto y lo que en otro contexto causaría repugnancia, acá es algo cool, con onda y divertido, de estilo inconfundible. Dura casi tres horas pero uno no las siente, a pesar de que es casi toda diálogos. Cada vez que la veo, descubro nuevos detalles pequeños que no había notado antes. Está el misterioso contenido de un maletín – de combinación 666 – que deja a todos alelados (desde diamantes hasta el alma del capo Marsellus Wallace), o el que Vincent, por más que quiera parecer un bacán de mundo, contándoles a todos sobre su vida en Amsterdam, es en realidad un inepto de campeonato (cada vez que va al baño, pasa algo malo). Sólo al verla de nuevo este año, caí en la cuenta de que Marvin, el desafortunado que recibe un balazo en la cara cuando a Vincent se le escapa un tiro por error, trabajaba para Marsellus; eso explica porque lo dejan sobrevivir a la masacre del departamento.

Es por elementos así, que Pulp Fiction es una película que veo mínimo una vez al año y que siempre recomiendo a todo el mundo. Un justo clásico de los 90, un film que marcó época y que, sin duda, es mi película favorita.

 

From → Uncategorized

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: