Skip to content

Doblar o No Doblar

diciembre 1, 2016

 

tumblr_inline_o9i32qobdx1tyi01g_1280

 

Hoy se estrena Moana, la más reciente superproducción de Disney y otro intento del estudio en presentar historias más progresistas y étnicamente diversas. Como era de esperarse, todas las funciones son dobladas al español, por lo que no podremos escuchar las voces originales de la debutante Auli’i Cravalho o La Roca, interpretando un papel basado en sus propios orígenes polinésicos. Lo mismo para las canciones de Lin-Manuel Miranda, la nueva sensación del mundo teatral estadounidense que está en boca de todos y no sólo porque le dijo un par de cosas al vicepresidente de Donald Trump en una función.

No debería ser un problema; Disney lleva siglos sin variar su fórmula y esta es otra bienintencionada historia que se puede seguir sin problemas; además, la animación es tan detallada y realista que puede dejar a uno con la boca abierta aun siendo una película muda.

Es una pena que ya no podamos contar con versiones subtituladas de estas películas, pero no debería sorprender; ya se ha vuelto costumbre que todos los filmes infantiles lleguen a nuestras salas en su versión en español, porque los niños pueden perder la paciencia teniendo que mirar seguido las letritas en la parte baja de la pantalla (“¡Ya pues, papi, ya me hacen leer cosas aburridas en el cole!”). Hace bastante tiempo, tuve la suerte de ver Shrek subtitulada en el cine El Pacífico y conforme pasan los años, me convenzo más de que se trató de un espejismo.

El problema está cuando el doblaje también empieza a abarcar todas las películas que llegan a nuestras salas, sean infantiles o no; hace tiempo, escribí una carta de protesta (que nunca mandé a ningún lado y sólo leyeron cuatro gatos, pero valía la intención), publicada en este mismo blog, porque sólo cinco salas en toda la ciudad estrenaron Iron Man 3 en versión subtitulada y sin el costo adicional de los pesados lentes 3D. El blockbuster de Marvel pudo haber estado en chino, portugués o sánscrito e igual hubiese sido una decepción, es cierto; pero el que no le hayan dado al espectador otra opción más que verla doblada, era una ofensa. Tres años después, esa mala costumbre sigue e incluso está empeorando cada vez más.

Si bien gran parte del público no tiene problema con los doblajes, existen muchos que prefieren ver la película en su idioma original;  y es que por más buenas que sean tus voces en español, inevitablemente algo de la magia se pierde en la traducción. O será que en el fondo tememos que el doblaje – la gran mayoría de las veces hecho en México – se ponga muy localista y llene la película de “gueys”, “chidos” y “pinches”. No pretendo ofender a ese país, pero basta un poco de jerga local para romper completamente la inmersión. Prueben ver una película como The Hangover 2 – que de por sí es sólo regular – doblada al español y se encontrarán con una experiencia surreal y hasta incómoda.

 

 

Ni siquiera el Perú se salva de esto, porque a partir de este año algunas películas están siendo dobladas en casa, como es el caso de El Aro vs. La Maldición, el gran enfrentamiento entre los dos clichés de terror japoneses, que no vi, pero estoy seguro que bastaba con unos cuantos carajos para que el espectador se desconecte de todo. Esto también explica porque en la cinta animada española Los Súper Agentes Locos tenemos a un villano pelirrojo, de ojos virolos y nariz deforme llamado Jimmy el Cachondo hablando como Melcochita y soltando sus acostumbrados y coloridos insultos.

 

30

 

Tanto el doblaje como el subtitulado son opciones para el espectador; pero cada vez más, están siendo dejada de lado. El querer obligar a todos a ver las películas dobladas es una falta de respeto hacia el espectador, así como asumir que sólo los cines de los barrios “de clase alta”, como se les dice, se merecen copias subtituladas (aunque esto da pie a toda una discusión de desigualdad social en la que prefiero no ahondar). No estamos aún al nivel de España, que dobla absolutamente todo al castellano, a veces con resultados hilarantes – nos han dado joyas como A Todo Gas, La Salchicha Peleona, Un Canguro Superduro, Tu Madre se Comió a Mi Perro y un larguísimo etcétera – pero estamos peligrosamente cerca.

Sin embargo y a pesar de la situación, hay que admitir que hay películas que sí merecen verse dobladas. Así como algunos nunca han visto Los Simpsons en su idioma original y ya se acostumbraron a las voces de Humberto Vélez y compañía como las reales – al menos hasta que las reemplazaron por unas más chillonas e insoportables – este humilde redactor ya se ha acostumbrado a ver ciertas películas en español. La Historia sin Fin es un clásico de la infancia y con un lugar reservado en mi Top 20 de todos los tiempos, pero nunca la he visto en su idioma original, ni tampoco quiero. Como olvidar también las noches de Cine Millonario riendo con los doblajes de Robocop (“¡Trabajo para Dick Jones!”), Depredador (“¡Se lo llevó la jungla!”) o Comando, donde las frases para el bronce del gran Arnoldo se convierten en algo inolvidable.

 

 

Así como yo decidí ver estas películas en determinado idioma, el ver una película subtitulada o doblada debería ser opción del espectador, pero a veces no se les otorga; y por esto, las distribuidoras se merecen un buen jalón de orejas. Seguramente La Roca no debe cantar bien, pero al menos nos podrían dar la opción de comprobarlo.

From → Uncategorized

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: