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Lo Mejor de 2018

diciembre 31, 2018

2018 fue un año de nuevas experiencias (cinéfilas): la oportunidad de formar parte del Festival Insólito como programador, un muy necesario lugar para el cine de terror y fantasía dentro del cada vez más abultado calendario festivalero nacional; es todo un honor formar parte de tan buen equipo y permite conocer filmografías que antes uno no sabía que existían (Brasil, que duda cabe, las lleva).

Una breve aunque muy productiva visita a la primera edición del Festival Santiago Horror en Chile sirvió para conocer un poco del cine de género que se hace en el país vecino y estrechar lazos con hermanos que atesoran estas películas tanto como uno (y para apreciar de por vida al Jack Daniels Fireball); hay toda una comunidad en Latinoamérica devota al cine de terror y fantasía, una que vale la pena conocer.

Por último, está la posibilidad de programar mi propio cineclub; un agradecimiento a la gente de 1874 Restobar por la buena onda (y la paciencia de santo). No siempre es fácil, pero el poder compartir con otros el cine que a uno le gusta siempre es bueno, más aún si es uno que todos en algún momento vimos en Cine Millonario (ver Comando nunca pasa de moda).

Con esto, ya son tres cosas menos del bucket list; debo estar cada vez más cerca de viajar en submarino. Por cierto, nada dice “me siento viejo” más que hacer un bucket list.

Lamentablemente, toda esta actividad significó el dejar de escribir y tener este blog prácticamente en abandono; y es que el programar y participar de festivales puede resultar muy gratificante, mientras que cuando escribes nunca te dejan olvidar que alguna vez dijiste que te gustó Guerra de los Mundos. Pero, no por nada lo he mantenido trece años; no dejaré de escribir, pero es mejor no hacer promesas y dejar que suceda cuando suceda.

En fin, no estamos aquí para leer mis dilemas existenciales, sino para pasar revista a los diez estrenos que más destaqué del año, los que de todas maneras vería por segunda vez. Aún con una cartelera limitada – y ya no sólo se trata de películas de festivales, ganadoras de premios y “de prestigio”; en verdad, nos estamos perdiendo de filmografías enteras – siempre es posible encontrar cosas buenas. Y cualquier cosa, están los festivales, Netflix y los torrents para acortar la brecha. Aunque mi resolución de Año Nuevo sea ya no recurrir a torrents y buscar las películas a la antigua.

 

Menciones Honrosas (en orden alfabético y porque escribir un Top 20 demoraría la vida):

Climax (Gaspar Noé); The Disaster Artist (James Franco); The Florida Project (Sean Baker); Gen Hi8 (Miguel Miyahira); Good Time (Josh & Benny Safdie); I, Tonya (Craig Gillespie); Pájaros de Verano (Cristina Gallego & Ciro Guerra); Ready Player One (Steven Spielberg); Robar a Rodin (Cristóbal Valenzuela Berríos); Wiñaypacha (Óscar Catacora)

 

 

ANNIHILATION de Alex Garland

La mejor ciencia ficción es aquella que te deja con dudas y te hace pensar, condiciones que Annihilation cumple con creces. La expedición de un grupo de científicas al misterioso lugar conocido como “the Shimmer” sirve como punto de partida para varios conceptos e ideas sobre evolución, la genética y la experiencia general de ser humano, entre otras. “The Shimmer” es un misterio justamente porque no tiene solución: puede ser un sitio peligroso de donde no hay retorno, o un punto de entrada hacia una vida mejor – las posibilidades son infinitas. Película que merece ser vista más de una vez, con el monstruo más perturbador que se haya visto en años; otra joya de Alex Garland luego de Ex Machina.

 

LORDS OF CHAOS de Jonas Akerlund

En los años 90, Noruega se convirtió en el lugar de nacimiento del norwegian black metal, el género más extremo dentro del rock pesado. La movida tuvo tres figuras: Oystein “Euronymous” Aarseth, líder de la banda Mayhem; Per “Dead” Ohlin, quien se metió un escopetazo en la cabeza (una foto de su cráneo reventado sería luego la portada de un disco); y el tristemente célebre Varg Vikernes, quien mató a Euronymous y salió de la cárcel en 2009. Con harto humor negro y sin sentimentalismos, Akerlund recrea las desventuras de un grupo de jóvenes que se dedicaban a ser “oscuros” y a quemar iglesias, dejando claro que se trataba de unos mocosos que de puro aburridos quisieron ser “extremos” y se les salió de las manos. Dejando de lado cualquier valor musical que pueda tener el black metal, lo de Vikernes y compañía aquí no era más que una pose, producto de una sociedad de primer mundo que según ellos los obligaba a conformarse.

 

REVENGE de Coralie Fargeat

Tenso y bien ejecutado thriller dentro del género de rape/revenge; una mujer que cobra bien merecida venganza luego de que su amante y sus amigos la abandonan a morir en un desierto. Fargeat invierte los típicos roles de género, volviendo la mirada cosificadora masculina sobre sí misma; aquí los cosificados son los hombres, cazadores convertidos en presa. Pero más allá del subtexto, se trata de un intenso ejercicio de suspenso con una gran actuación central de Matilda Ingrid Lutz, un personaje indefenso que encuentra un instinto de supervivencia que ni ella sabía que tenía. Y cada vez que la veo en el afiche de esta película, no puedo evitar ver a Rory de Gilmore Girls.

 

SPIDER-MAN: UN NUEVO UNIVERSO de Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman

Miles Morales es mordido por una araña radioactiva y aprende la dura lección de que “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Suena bastante familiar. Esta cinta animada es un gran tributo al héroe arácnido y a sus más de 50 años de historia, una cinta que cuenta varias historias y sabe lograr un balance entre todas ellas: Miles, un Peter Parker venido a menos, Porky en mallas y un detective arácnido con la voz de Nicolas Cage, entre otros, cada uno mostrando distintas facetas de uno de los héroes más queridos de los comics, todo animado como una historieta en movimiento. Ya tuvimos dos sagas que acabaron mal (Tom Holland está muy bien en el MCU, pero eso es aparte); esta logra divertir y emocionar en una sola película. Los fans están bien servidos.

 

AVENGERS: INFINITY WAR de Anthony y Joe Russo

La culminación del plan de Marvel para dominar el mundo, Infinity War es un crossover a gran escala donde más de 20 superhéroes se enfrentan a un peligro real. Marvel tiene un déficit de villanos interesantes, pero aquí corrigen eso: Thanos es una real amenaza y va totalmente en serio. Sí, al mejor estilo de los comics, todos volverán de alguna forma (nadie muere en los cómics, salvo el sufrido Tío Ben) y es el típico evento que promete que “nada volverá a ser igual” cuando sí lo será, pero para los que han seguido a Marvel durante los últimos diez años, esto es una fiesta repleta de momentos icónicos donde todos los personajes tienen su momento para brillar. Falta ver Endgame para ver si se sostiene o no (si la segunda parte falla, se cae todo), pero la primera parte de esta batalla cósmica es muy entretenida.

 

Aplausos.

 

BLACKKKLANSMAN de Spike Lee

A todos los críticos y realizadores gringos les encanta tirarle sus chiquitas a Donald Trump; ya se ha vuelto parte del día a día. Pero tal vez nadie nunca lo han hecho con el desparpajo y la firmeza de Spike Lee, un director que nunca se ha callado nada y siempre se hace escuchar. A través de una historia real tan increíble que ningún guionista se la pudo inventar – un detective afroamericano se infiltra en el Ku Klux Klan con un compañero blanco representándolo en persona – Lee critica a la sociedad de su país, donde la discriminación y la desigualdad social siguen existiendo luego de casi un siglo, sólo que de manera más asolapada. Una sociedad que no corrige sus errores y está en camino de repetirlos indefinidamente; es una cachetada que da para pensar aún si uno no es norteamericano. Una ácida y certera crítica dentro de una muy buena cinta policial.

 

THE NIGHT COMES FOR US de Timo Tjahjanto

Nadie hace mejores películas de acción en la actualidad que los asiáticos (Indonesia, para ser más específicos); The Raid, su secuela y Headshot son clara prueba de ello y esta saga gangsteril lo ratifica. Dos monstruos de las artes marciales como lo son Iko Uwais y Joe Taslim se enfrentan en una historia de honor, lealtad y traiciones, repleta de brutales y elaboradas coreografías; es increíble que estas personas aguanten tanto castigo. Una inyección de adrenalina que confirma lo bien que hacen las cosas en Asia y que hace quedar mal a las cintas de acción hollywoodenses (la dupla Leitch-Stahelski de John Wick y esto son excepciones), que suelen abusar de los cortes y de la calificación PG-13 para no ofender a nadie. En Indonesia, esas cosas no importan.

 

LA FORMA DEL AGUA de Guillermo del Toro

Hay un obstáculo bien grande a superar con la nueva película de del Toro: el aceptar que se trata de una historia de amor entre una mujer y un anfibio. Si alguien podía hacerlo creíble es el director mexicano, quien entrega aquí un cuento de hadas fantástico para adultos, con la Guerra Fría de los años 60 de fondo. Una historia mágica acerca de un grupo de marginales – una mujer muda, un anfibio inmortal, una mujer afroamericana (en un Estados Unidos segregado) y un homosexual obligado a permanecer en el closet debido a las actitudes de entonces – que sólo buscan su lugar en el mundo. Gran película que destila amor por el cine en cada cuadro.

 

ROMA de Alfonso Cuarón

Roma es admirable sólo por su despliegue técnico: Cuarón echa mano de cuanto truco se le conoce (no hay nadie que guste más de los planos secuencia) para recrear el México de los años 70 y su propia infancia. Utiliza grandes recursos para contar una historia íntima, con los sucesos de la época vistos a través del día a día de una familia de clase-media alta y la nana que funge de testigo silencioso de todo lo que la rodea, una parte crucial aunque invisible de esta familia. Un emotivo drama de pequeños grandes momentos, que da para pensar y del cual se puede decir mucho, llevado adelante por un director que sabe lo que quiere decir y como hacerlo. Roma es una película universal, que relata experiencias que resonarán diferente para cada persona.

 

LAS BUENAS MANERAS de Juliana Rojas y Marco Dutra

Esta película brasilera es muchas cosas: una cinta de terror sobre hombres lobo, un cuento infantil, un drama que tiene algo que decir acerca de la desigualdad social en el país carioca, un romance entre dos mujeres solitarias de mundos diferentes, una reflexión acerca de la maternidad y las alegrías y las dificultades de ser madre, en fin. Cada elemento congenia a la perfección y la dupla Rojas-Dutra ha creado un cuento fantástico y macabro que hace acordar a Tim Burton en sus mejores épocas, pero con una personalidad única. Ningún momento está de más en un filme mágico e impredecible, una cinta de género con muchos subtextos pero que funciona también como un simple homenaje al cine de monstruos. Gran joya de muchas de Brasil, que de un tiempo a esta parte está dando que hablar en el cine de género.

 

 

YAPA: Así hacen las cosas en Indonesia.

 

 

OTRA YAPA: “Hey fellas.” Porque siempre necesitamos un poco de la locura de Nicolas Cage, el actor más impredecible de la historia.

 

 

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