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Día del Padre

Hoy es el día en el que rendimos homenaje a nuestros progenitores; existen padres geniales, los que nos enseñan a ser grandes, los que son un ejemplo a seguir. Y en primer lugar está el mío, claro, a quien le dediqué algunas líneas cinéfilas hace algunos años. No podría superar lo escrito en aquel entonces, así que prefiero no intentarlo.

Luego están aquellas figuras paternas inolvidables que nos ha dado el séptimo arte. Mufasa de El Rey León, enseñando a su hijo a ser rey (“Cuando te sientas solo, recuerda que esos reyes siempre estarán ahí para guiarte. Y yo también.”); Bob Parr, alias el Señor Increíble, el patriarca de Los Increíbles, un superhéroe para quien su familia es tan o más importante que salvar al mundo; el fallecido padre del boxeador Butch Coolidge en Pulp Fiction, quien pasó por todo un calvario anatómico para poder hacerle llegar a su hijo el reloj de su abuelo y así poder preservar la tradición familiar.

Hasta los más malos no se olvidan de ser padres: Anakin Skywalker recobró la cordura lo suficiente como para salvar a su hijo Luke del Emperador, lanzando a la ciruela pasa al espacio; y Vito Corleone, a pesar de ser un mafioso sangre fría que no dudaba en poner bajo tierra a su competencia o intimidar a directores de cine poniéndoles una cabeza de caballo en la cama, siempre priorizaba a la familia por sobre todo lo demás; siquiera unos valores y un sentido del honor que su más sanguinaria competencia no tenían.

Ejemplos hay muchos, pero yo me quedo con el buen Bryan Mills de Taken, el que convirtió a Liam Neeson en una estrella de acción a puertas de la tercera edad. Buena ocasión para desempolvar un texto que escribí hace ya bastante tiempo y que nunca se publicó.

¡Feliz día a todos los padres! Pero en especial al mío.

 

 

Bryan Mills es el típico papá de otra época que no entiende a las nuevas generaciones. Es sobreprotector con su hija y mira receloso al enamorado, pero se siente fuera de lugar frente a ambos y no sabe dónde meterse cuando empiezan a hablar de su vida íntima. Es el tipo de papá amoroso que le regala peluches gigantes a su hija aún cuando esta ya dejó de ser una chiquilla y es independiente. Para padres como Bryan, la niña de sus ojos siempre va a ser inocente.

Bryan es un padre algo torpe como tantos otros, pero es también una persona con habilidades muy particulares, gracias a un pasado como agente de la CIA. Y cuando su hija es secuestrada por una red de trata de blancas armenia en París, removerá cielo y tierra para recuperarla. Bryan demuestra los sacrificios que un padre está dispuesto a hacer por su hija, arrasando con toda la Ciudad Luz si es necesario; una muestra de que el amor de un padre lo puede todo.

Búsqueda Implacable no era un título que prometía mucho – apenas otra genérica traducción (de muchas) para otra cinta de acción – pero si algo logró este compacto y cumplidor filme de Pierre Morel (parte de las huestes de la productora EuropaCorp de Luc Besson, especialista en cintas de género baratas ambientadas en el Viejo Continente) fue darle un segundo aire a la carrera de Liam Neeson; con sus casi dos metros de estatura, porte intimidante y cara de “no me faltes el respeto”, el patear traseros se le dio de forma natural. Hoy, es uno de los pocos rudos que quedan, uno que a la postre sabe actuar; otros veteranos como Sean Penn o Kevin Costner han tratado de seguirle los pasos, sin mucho éxito.

Todo empezó con Bryan Mills, una mezcla de Rambo, James Bond y Papá Por Siempre, el abnegado padre y hombre de familia que en dos posteriores (e inferiores) secuelas destruyó a Budapest y Los Ángeles (es de esperar que en la cuarta acabe con el mundo entero), dejando claro que nadie se mete con sus seres queridos. Todo un ejemplo a seguir para los papás.

 

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A Punto de Despegar

 

 

Lima es una ciudad grande y aun así, es fácil vivir dentro de una burbuja sin darse cuenta. Mea culpa: no estaba enterado de la existencia de un poblado/ex hacienda llamado San Agustín. Tampoco que este lugar quedaba a espaldas del Aeropuerto Jorge Chávez. Ni menos que a fines del 2012 sus habitantes fueron desalojados como parte de una ampliación del mencionado aeropuerto; un hecho que queda registrado de forma muy sencilla y humana en el documental A Punto de Despegar (2015), de Lorena Best y Robinson Díaz.

Casi como unos vecinos más, Best y Díaz se sumergen en el día a día de los pobladores de San Agustín, capturando sus costumbres, al mejor estilo de una bitácora de viaje; su intención no es denunciar, aún si las construcciones adornadas con una gran pinta que dice MTC, misma Letra Escarlata, son un constante recuerdo de que los pobladores estaban siendo expulsados en contra de su voluntad. A pesar de las circunstancias, los vecinos nunca pierden la sonrisa ni las ganas de compartir; sólo unos breves momentos de melancolía se asoman de rato en rato a lo largo de 85 minutos.

La modernidad es inevitable y avanza a pasos agigantados; tarde o temprano, nos alcanza a todos (salgan a la calle y dense cuenta que cada vez desaparecen más casas para dar paso a modernos y antisépticos edificios de departamentos). San Agustín no es la excepción, una comunidad que parece haber vivido por varios años en su propio universo que se ve inevitablemente amenazada. Entonces, el documental se convierte en un testimonio, en un registro de un pueblo a punto de desaparecer, una manera de dejar constancia de que, antes de que todo el lugar se convierta en una pista de concreto, ellos estuvieron ahí.

Es triste ver como un lugar con casi o más de 100 años de historia es completamente derrumbado por máquinas, pero al menos los vecinos se retiran sabiendo que su estilo de vida seguirá vigente con ellos, donde sea que se encuentren después. A Punto de Despegar es un notable documental que resalta la importancia de preservar los recuerdos, de mantener vivas las costumbres frente a un mundo que cambia cada vez más y a pasos acelerados. Es además una mirada a un sector de Lima que probablemente muchos no conocíamos.

 

 

Django Vuelve

Llega a las salas el primer estreno nacional del año; en un 2018 que parece será dominado por comedias peruanas, varias sobre la soltería pasados los 30, una cinta policial bien hecha resalta bastante. De lejos, es la recomendación de la semana.

 

 

Django: Sangre de Mi Sangre de Aldo Salvini

 

 

País/Año: Perú, 2018

 

Lo que quieres saber: Giovanni Ciccia vuelve al papel de Django 16 años después, con el celebrado ladrón dejando la cárcel e intentando reconectar con su familia.

Lo que en verdad quieres saber: No, no hay segunda parte de la Escena de la Azotea, pero erotismo tiene de sobra.

 

La primera Django era un policial cumplidor aunque sin mayor novedad, más allá de sus escenas eróticas que se han vuelto inolvidables dentro de la filmografía nacional. Esta secuela supera con creces a su antecesora.

Mucho más maduro, Giovanni Ciccia encarna a un Django más golpeado, queriendo enmendar errores, en especial a lo que se refiere a su hijo, Montana (muy bien Emanuel Soriano, componiendo a un matón que debajo de toda su bravuconada, es apenas un niño abandonado y falto de cariño), quien trabaja de cerca con Fredy Marquina (Aldo Miyashiro hace de si mismo, pero en este caso, funciona de maravillas), un mafioso local. Es una especie de Carlito’s Way criollo (con Miyashiro como el Benny Blanco), pero con su propia personalidad y actitud.

Y actitud tiene de sobra. Salvini dirige a buen pulso este entretenido policial, con algunos giros inesperados y un buen reparto que se mete de lleno en este variopinto grupo de hampones y réprobos. Película con harto nervio, una joya en un cine nacional comercial que suele volcarse a los filmes familiares e inofensivos; eso a esta no le interesa, y tanto mejor. El cine peruano necesita de cintas de género como esta. CALIFICACIÓN: *** / ****

 

 

Apuesta Maestra de Aaron Sorkin

 

 

Título Original: Molly’s Game

País/Año: EE.UU/China, 2017

 

Receta para el éxito. Dos actorazos como Jessica Chastain e Idris Elba, con dirección y guión de Aaron Sorkin, cuyo estilo de escribir diálogos es inigualable (una película sobre Facebook sonaba aburrida, pero bajo la pluma de Sorkin, se convirtió en una joya). ¿Para qué más?

¡Premios! ¡Premios! Nominada al Oscar como Mejor Guión Adaptado. De Sorkin, no se esperaba menos.

 

La verdadera historia de Molly Bloom, ex esquiadora olímpica convertida en anfitriona de exclusivos torneos clandestinos de póker en Los Ángeles, que atraían clientela de alto vuelo: estrellas de Hollywood, atletas, corredores de Wall Street y toda esa fauna que gana más plata que uno.  Se dice que uno de sus clientes en la película, interpretado por Michael Cera (George Michael Bluth en Arrested Development, a quien la adultez parece haber golpeado duro y lo hace cada vez más parecerse a un pájaro), es una representación del ex Spider-Man Tobey Maguire.

 

 

El Profesor Marston y la Mujer Maravilla de Angela Robinson

 

 

Título Original: Professor Marston and the Wonder Women

País/Año: EE.UU, 2017

 

Injustamente ignorada. Se barajaba el nombre de Rebecca Hall como una posible candidata al Oscar en los rubros de actrices. Lamentablemente, quedó en nada.

Limitación. Sólo disponible en Cineplanet Alcazar y San Miguel. Lo que los gringos llamarían un limited release pero acá llamaríamos idiotez.

 

La historia del psicólogo William Moulton Marston, creador del detector de mentiras y de la Mujer Maravilla. Además, Marston tenía un matrimonio poliamoroso con dos mujeres (escandaloso para la época y algo que hasta hoy no se acepta del todo), y cuyos campos de estudio abarcaban la sumisión y dominación en las relaciones afectivas. Todo esto lo influyó para crear a la superheroína de DC Comics, que en sus primeras apariciones en los años 40 tenía un trasfondo sexual que gradualmente fue desapareciendo.

 

 

Maze Runner: Cura Mortal de Wes Ball

 

 

Título Original: Maze Runner: The Death Cure

País/Año: EE.UU, 2018

 

Sólo el nombre. Ya no hay ni laberintos ni corredores.

 

La primera parte funcionó debido al misterio detrás de su escenario, una especie de Señor de las Moscas futurista. La segunda la vi en el cine y ya no me acuerdo de absolutamente nada, salvo que había un desierto y zombies. Y que el mejor personaje era de lejos Minho, el chino rompecaras.

Ahora llega la tercera parte a cerrar la trilogía y a cumplir con los que han seguido esta saga desde el inicio. Lo cierto es que la moda de adaptar novelas juveniles, la mayoría distópicas – véase Hunger Games, Divergente y un interminable etcétera – ya tuvo su cuarto de hora. Ya es tiempo

 

 

Tadeo Jones 2: El Secreto del Rey Midas de David Alonso y Enrique Gato

 

 

País/Año: España, 2017

 

Tadeo Jones, el primo español y segundón de Indiana Jones, vuelve en una segunda aventura para los más pequeños. Hagan memoria y tal vez se acuerden de una primera parte que llegó a nuestros cines hace ¿cuatro, cinco años? Podría hacer dupla con Jon Esponja de REC 3.

 

 

Una Nueva Oportunidad de Johnny Remo

 

 

Título Original: Saved By Grace

País/Año: EE.UU, 2016

 

Amén. Película religiosa, por si te quedaste con las ganas de ver al Papa.

 

Cosas de nuestra cartelera: de cuando en cuando aparecen cintas de corte espiritual para los más devotos. A varias se les acusa de ser excusas baratas para sermones. Esta llega con dos años de atraso, está dirigida por alguien que tiene nombre de extra de Goodfellas y mientras tanto, tenemos que esperar hasta fines de febrero para recién ver La Forma del Agua.

 

YAPA: Una pequeña muestra del talento de Aaron Sorkin. “Lawyer up, asshole”.

 

Premios Oscar: Primera Ola

Esta tal vez sea una de las mejores semanas del año en materia de estrenos; con las nominadas a punto de anunciarse el próximo martes, las distribuidoras al fin están soltando a las posibles candidatas y este fin de semana hay para todos los gustos: un drama político, Robert Pattinson pidiendo a gritos que dejen de asociarlo a la saga Crepúsculo, un detrás de cámaras de una joya del cine trash que deberían pasar en los colegios y, tratándose del Perú, una película de terror anónima que probablemente puedan encontrar en DVD en otros territorios.

 

Good Time de Josh y Benny Safdie

 

 

País/Año: EE.UU, 2017

 

El cine de los 60s y 70s – véase filmes como Midnight Cowboy, Taxi Driver o Serpico – presentaban a Nueva York como un infierno en la tierra, una cloaca de conflictos raciales y violencia; Good Time nos remite a aquellas épocas con un crudo retrato del submundo de la Gran Manzana. Es aquí donde conocemos a Connie Nikas, ladrón de poca monta que emprende una psicodélica y alucinada odisea a lo largo de una noche para sacar a su hermano de la cárcel.

Robert Pattinson se desprende por completo de su imagen de vampiro brilloso para transformarse en Connie, una pobre excusa de ser humano que a duras penas consigue nuestra simpatía gracias a su lazo con su hermano; y aún así, no es precisamente una relación fraternal. Manipulador y mentiroso, Connie va camino a la perdición como la mayoría de gente que lo rodea, seres inmersos en un mundo del que no hay salida.

Con un ritmo desenfrenado, ayudados por la genial música ambiental de un tal Oneohtrix Point Never (una de esas bandas sonoras que hay que tener), los Safdie nos embarcan en una travesía que se asemeja a un descenso a los infiernos. Desde ya, uno de los mejores estrenos del año. CALIFICACIÓN: *** ½ / ****

 

 

The Disaster Artist de James Franco

 

 

País/Año: EE.UU, 2017

 

Ironías de la Vida: Como director, James Franco se la ha pasado adaptando novelas densas, difíciles y aclamadas y no le han dado ni quinto de bola. Ahora lleva a la pantalla la historia detrás de la peor película que se haya hecho y de repente está en boca de todos.

 

The Room, cinta de culto por excelencia, es un bodrio; pero al mismo tiempo es la mejor película de la historia. Una experiencia casi espiritual, que te cambia la vida. Tommy Wiseau, aquel pelucón de acento indescifrable y que parece un monstruo de Frankenstein a medio hacer, es un genio incomprendido. The Room es la ineptitud hecha cine, pero es al mismo tiempo una de las mejores comedias de este siglo, mucho mejor que cualquier cosa que pueda hacer Judd Apatow.

James Franco se pone en la piel de este Ed Wood moderno y junto a todos esos payasos que suelen aparecer en comedias en papeles chicos, se manda a contarnos la historia de cómo esta cinta de culto vio la luz. Contra todo pronóstico, The Disaster Artist parece estar camino a los Oscar (si es que las acusaciones de acoso y violación en contra de Franco no la terminan sepultando), dando a la historia de Wiseau y su compinche Greg Sestero un impensado final feliz. El verlos en el escenario mientras Franco aceptaba su Globo de Oro como Mejor Actor en Comedia fue prueba irrefutable de que vale la pena soñar.

 

 

Las Horas Más Oscuras de Joe Wright

 

 

País/Año: Reino Unido, 2017

Título Original: Darkest Hour

 

Gary Oldman se transforma por completo para interpretar al Primer Ministro inglés Winston Churchill durante su primer mes en el cargo en plena II Guerra Mundial, cuando rescató a las tropas en la evacuación de Dunkerque mientras se enfrentaba a distintas fuerzas políticas.

La genialidad de Oldman está en presentarnos dos caras del célebre político: por un lado, está un viejo terco, atarantado, excéntrico, malhumorado y difícil de tratar (sus primeras escenas parecen sacadas de una comedia); y por otro, está un estadista inteligente, un líder nato que logra lo que muchos líderes no han podido y no pueden: acercarse al hombre común. Y lo logró apelando al corazón de todos, al orgullo nacional. Es un contraste interesante entre un hombre que a primera vista parecía un payaso, pero que estuvo a la altura de un jefe de estado cuando la situación lo exigía.

Oldman domina las acciones hasta tal punto que es fácil olvidar que hay otros actores aquí: Kristin Scott Thomas, Lily James, el australiano Ben Mendelsohn (otro que merece un mayor perfil). El director Wright compensa por una historia que bien pudo haber sido una obra teatral plana con una dirección estilizada, pero la razón de peso para ver esta película es Oldman. Sin él, se cae todo cual casa de naipes. Todo parece indicar que el actor al fin se llevará su estatuilla dorada, un justo premio a una carrera que lo ha visto interpretar desde un terrorista ruso, pasando por Sid Vicious, el Comisionado Gordon y el tío malo-pero-no-tan-malo de Harry Potter, hasta Drácula, entre otros papeles inolvidables. CALIFICACIÓN: *** / ****

 

 

Pequeña Gran Vida de Alexander Payne

 

 

País/Año: EE.UU, 2017

Título Original: Downsizing

 

Visita Ilustre: Alexander Payne fue invitado especial del Festival de Lima en 2014 y nos dejó huevones a todos con su perfecto español.

Payne, experto en agridulces comedias dramáticas que dicen mucho acerca de la vida con un corrosivo sentido del humor – véase joyas como Entre Copas o Nebraska – incursiona en la ciencia ficción con este retrato de un mundo donde la gente puede encogerse a tamaño microscópico para así poder vivir en lujos, al mismo tiempo contribuyendo a la reducción de desechos. Sátira social que no tuvo el gran recibimiento de otras cintas de Payne, pero tratándose de este director, resulta cuanto menos curiosa.

 

 

Se Ocultan en la Oscuridad de Drew Gabreski

 

 

País/Año: EE.UU, 2017

Título Original: Be Afraid

 

Se vienen más. La primera película de terror en cartelera este año; aún quedan 1762 más.

Publicidad gratis. Un review que le hice el año pasado para Screen Anarchy.

 

Ya parecía raro que no haya películas de terror en cartelera. La parálisis de sueño es un tema interesante y complejo; esta parte de una de las tantas teorías que se han dado sobre ella (que es una puerta a otra dimensión, etc.) pero no hace nada interesante con la idea salvo repetir los mismos golpes de efecto – música atronadora incluida – que han utilizado un sinfín de cintas de género mediocres en los últimos diez años.

Si quieren ver una buena cinta sobre el fenómeno, busquen The Nightmare de Rodney Ascher, documental que recrea en vívido y perturbador detalle las experiencias de la gente que padece de la parálisis, que es más común de lo que parece. CALIFICACIÓN: * / ****

 

 

Como Cortar a tu Patán de Gabriela Tagliavini

 

 

País/Año: México, 2017

 

Remake: Falta una versión peruana (hecha por Tondero, claro): “Como Chotear a tu Flaco”, protagonizada por Gisela Ponce de León.

 

Una mujer especialista en terminar relaciones toma como misión separar a su hermana de su pobre excusa de novio. Definitivamente no soy el público para esta película; basándome en la sinopsis, es para los/las que disfrutaron de Bridesmaids, Trainwreck o cintas similares (mi problema con las comedias gringas es tema para otro texto).

 

 

YAPA: No se puede resumir la genialidad de The Room en ocho minutos, pero este video hace el intento. La película entera está disponible en YouTube, pero es mejor que la descubran por su cuenta.

 

Héroes de Acción

La temporada de premios se hace esperar, pero por mientras tenemos a dos modernos héroes de acción en cartelera: Dwayne Johnson aún sigue esperando su propio Comando, la película clasificación para adultos en donde reviente a quien se le cruce mientras suelta frases para el bronce, pero por mientras su carisma sigue ganando adeptos.

Por otro lado, la carrera de Liam Neeson ha encontrado un segundo aire desde que Taken lo mostrara como una máquina imparable de repartir combos. Y aunque su talento da para mucho más – hace algunas semanas tuvimos en cines El Informante como prueba – nunca está de más verlo en cintas de género, donde no tiene ni que moverse para ser intimidante.

 

El Pasajero de Jaume Collet-Serra

 

 

País/Año: Reino Unido/EE.UU, 2018

Título Original: The Commuter

 

Trama resumida en una oración: Liam Neeson mata a todo un tren. La más reciente entrega en una saga que incluye “Liam Neeson mata a todo París”, “Liam Neeson mata a todo un avión”, “Liam Neeson mata a todo Estambul” y otras.

No te vayas, Liam. Neeson ha manifestado más de una vez que va a dejar el cine de acción debido a estar entrado en años (está exagerando; si Clint Eastwood todavía puede intimidar a los ochenta y tantos, el sesentón Neeson no debería tener problemas), por lo que El Pasajero tal vez sea la última vez que lo veamos romper cráneos, al menos por un buen tiempo.

 

Liam Neeson interpreta a un padre de familia/vendedor de seguros común y corriente (o lo más común que pueda parecer un tipo de dos metros con pinta de boxeador y marcado acento irlandés) que toma el tren subterráneo todos los días, hasta que un encuentro con una femme fatale lo envuelve en una intriga.

Dirige el español Jaume Collet-Serra, quien se ha hecho una carrera decente dirigiendo thrillers entretenidos y que se dejan ver sin complicaciones (se le llama un Hitchcock de Serie B). Este sería su cuarto trabajo junto a Neeson; son los próximos Scorsese-DiCaprio.

 

 

Jumanji: En la Selva de Jake Kasdan

 

 

País/Año: EE.UU, 2017

Título Original: Jumanji: Welcome to The Jungle

 

Juventud arruinada: Para los que vieron la original Jumanji con Robin Williams y uno de los peores ejemplos de CGI de la historia (esos inolvidables monos pixeleados), la sola idea de esta secuela es suficiente para sentir que les están faltando el respeto. Ni siquiera tenía que llamarse así, pero démosle una oportunidad.

Corrección política: Hubo una mini controversia cuando salieron las primeras imágenes de esta película, sobre lo innecesario de sexualizar a Karen Gillian poniéndola en un peto y pantalones cortos. Esto al parecer se justifica en la película; al estar ambientada dentro de un videojuego, parece estar comentando sobre esta práctica, que es lamentablemente común entre los que diseñan juegos para consolas (véase Tomb Raider).

 

Secuela al clásico noventero, que convierte el juego de mesa en un videojuego, donde cuatro adolescentes vivirán la aventura a través de sus avatares: el nerd se convierte en Dwayne “La Roca” Johnson, el macho alfa es el chato bocón Kevin Hart, la chica tímida y desadaptada (la “Ally Sheedy” del grupo, se podría decir) es Karen Gillian y la rubia popular es el gordo Jack Black.

Se esperaba una secuela innecesaria, una excusa para hacer dinero y para seguir alimentando la creencia de que “Hollywood se ha quedado sin ideas”; pero varios críticos del país del norte han tenido que apagar las antorchas y admitir que es cuanto menos, muy entretenida. Algo que no me veía venir, pero como fan de La Roca y su eterno carisma (inacabable hasta en las peores películas; y es que el tipo se entusiasma tanto por sus propios proyectos, por más ridículos que sean, que resulta siendo contagioso), quería verla de todas maneras.

 

 

La Fiesta de la Vida de Eric Toledano y Olivier Nakache

 

 

País/Año: Francia/Canadá/Bélgica, 2017

Título Original: Le Sens de la Fete

 

¿Quiénes son? Toledano y Nakache estuvieron detrás de The Intouchables, gran comedia dramática que introdujo al ultra carismático Omar Sy al mundo; dio el salto a Hollywood pero nunca supieron que hacer con él.

Caserito. Las comedias francesas de corte comercial – simpáticas, muy light, para pasar el rato – se han vuelto presencia habitual en nuestra cartelera y casi todas incluyen a este señor (esta no).

 

Los preparativos de una gran boda en un palacio estilo Versailles se salen de control en esta agradable aunque olvidable comedia francesa. Tiene todos los elementos para ser hilarante: el atorrantisímo cantante de bodas, el novio insufrible, meseros conchudos, un fotógrafo aficionado al Tinder, el atarantado planificador que se arrancaría el pelo de la frustración si lo tuviese, etc; pero prefiere no llegar al extremo de lo absurdo.

A ratos, se siente como ver una boda en tiempo real (aburrido discurso del novio incluido) y eso es algo tedioso a menos que sea uno mismo el que esté parado en el altar. Para pasar el rato y nada más. CALIFICACIÓN: ** / ****

 

 

YAPA: Liam Neeson quiere hacer impro. Ahora.

 

Jackie, Reese y el Toro

Empezó el 2018. Es en días calurosos como estos donde uno maldice tener que ir a trabajar en camisa; los mocosos aún no entran a clases, por lo que el tráfico aún no alcanza sus usuales niveles apocalípticos; y las distribuidoras nos hacen esperar un par de semanas más antes de empezar a soltar todas las aspirantes al Oscar y demás premios.

Esto es un humilde experimento: comentar los estrenos de la semana, en orden de interés, desde “tengo que verla YA” hasta “la vida es muy corta”. Así que si ya revisaron Fandango, el listín de El Comercio, otras páginas webs, la bola de cristal, el Pakatnamu, el Oráculo del Sur  y aún no se deciden, aportaré con cuanta gracia me sea posible mi granito de arena.

 

El Implacable de Martin Campbell

 

 

País/Año: Reino Unido/China/EE.UU, 2017

Título Original: The Foreigner

 

Títulos menos genéricos que pudieron usarse: “El Extranjero”; “El Forastero”; y, previa consulta del diccionario, “El Foráneo”

Trama resumida en una oración: Taken con Jackie Chan

 

Más maduro y trajinado, Jackie Chan vuelve a las pantallas como un hombre que pierde a su hija en un atentado en Londres. La búsqueda de los culpables lo llevará a cruzarse con un ex militante del IRA (Pierce Brosnan), ahora convertido en algo tan o más peligroso: un político de saco y corbata.

Inevitable no tener nostálgicos recuerdos de aquella breve etapa a principios de siglo cuando Jackie Chan era presencia constante en la cartelera: en ¿Quién Diablos Soy?, era un comando con amnesia que pateaba traseros (y que se llamaba Jackie); en Mr. Nice Guy, era un chef que pateaba traseros (también llamado Jackie); en El Poder del Talisman, un highlander chino que pateaba traseros (pero sin llamarse Jackie); y en El Smoking, un taxista cuyo traje de etiqueta pateaba traseros.

Para los que gozamos con todas ellas (hasta en los bodrios más infumables, su carisma se mantenía intacto), hay que celebrar el retorno de Jackie. El Implacable parece estar más cercana a una intriga política que a un festín de artes marciales, tal vez admitiendo que su estrella ya está en base seis y no puede volver a arriesgar fracturarse una extremidad para nuestro disfrute.

Dirige Martin Campbell, quien dirigió a Brosnan en su mejor aventura como Bond en Goldeneye y nos dio tal vez uno de los mejores filmes de 007 con Casino Royale (como olvidar la persecución con parkour inicial). También hizo Linterna Verde, pero todos cometemos errores.

 

 

Olé: El Viaje de Ferdinand de Carlos Saldanha

 

 

País/Año: EE.UU, 2017

Título Original: Ferdinand

 

Casting perfecto: Bife con patas interpreta a un bife con patas

 

El catchascanista JOHN CENA, alias “Mark Wahlberg con triple dosis de esteroides”, ha encontrado un cómodo e inesperado nicho como estrella de comedias sin temor a burlarse de sí mismo. Ahora presta su voz a Ferdinand, un toro pacifista y gentil que se rehúsa a participar de las corridas. Cinta animada de Blue Sky Studios, los mismos de la eterna saga de La Era del Hielo (que ya llegó y aún así la serie no termina) y Rio. No hay especie animal que no haya recibido una bieintencionada cinta infantil y en este caso le tocó a los bovinos cornudos.

Acompañan a Cena en el reparto Kate McKinnon, Anthony Anderson y el ex Dr. Who David Tennant, aunque no los escucharemos; por estos lares, es doblaje o nada.

Por su parte, John Cena parece estar siguiendo la misma ruta que su compañero de ring Dwayne Johnson. Pero no lo tachen como un simple “cabeza de músculo”: el tipo es rapero, habla chino mandarín y francés y le dijo que no a un remake de Depredador porque sabía que Arnoldo era irremplazable; inteligencia tiene de sobra.

 

 

Mi Nueva Yo  de Hallie Meyers-Shyer

 

 

País/Año: EE.UU, 2017

Título Original: Home Again

 

Trivia inútil: Hallie Meyers-Shyer es hija del realizador Charles Shyer – el de las dos entregas de El Padre de la Novia (el remake con Steve Martin, no la original con Jimmy Stewart) – y de la directora y guionista Nancy Meyers, autora de Lo Que Ellas Quieren, Alguien Tiene Que Ceder y varios otros romcoms demasiado perfectos donde pareciera todos viven en un reportaje de la revista Hola.

Reese Witherspoon, una de las tantas girls next door que le tomaron la posta a Meg Ryan y Julia Roberts, interpreta a una madre soltera cuya vida da un vuelco cuando comparte casa con tres jóvenes aspirantes a cineastas. Pinta como otra comedia romántica hollywoodense sobre gente con vidas enfermas de privilegiadas; al parecer, Hallie Meyers-Shyer ha aprendido la lección del inofensivo cine de sus padres.

El carisma de Reese es a prueba de balas, pero aún así…

 

 

YAPA: Daniel Craig corretea al Maestro Parkour Sebastien Foucan.

 

 

Lo Mejor de 2017

Se acaba el 2017 y llegó el momento de la lista de lo mejor del año; normalmente, haría un recuento previo de los bodrios a manera de advertencia, pero creo que este video lo resume todo. Obviemos la negatividad por ahora y vamos a lo bueno.

Al igual que en ocasiones anteriores, es necesario ver más allá de lo evidente y recurrir a algunas fuentes alternas, dado que la cartelera local se muestra cada vez más limitada salvo algunos chispazos ocasionales (el criterio para estrenar o no ciertas películas que tienen las distribuidoras es, hasta ahora un misterio insondable).

Lo bueno es que estos doce meses no estuvieron faltos de buen cine; así que tras mucha reflexión zen y deliberación, llegamos a un puñado de Menciones Honrosas y los diez estrenos que se me han quedado en la memoria. Gracias a los atrasos de nuestro calendario de estrenos, el gran Denis Villeneuve se dio maña para aparecer en esta lista dos veces.

 

Menciones Honrosas:

Ana Mon Amour (Calin Peter Netzer); El Planeta de los Simios: La Guerra (Matt Reeves); It Comes At Night (Trey Edward Shults); Lego Batman: La Película (Chris McKay); Melanie: Apocalipsis Zombie (Colm McCarthy); Nada Que Perder (David Mackenzie)

 

En orden de preferencia, de menor a mayor:

 

 

SPLIT de M. Night Shyamalan

Tras años de malgastarse en proyectos menores (además de inflar demasiado su propio ego), M. Night Shyamalan vuelve a lo grande con este thriller donde James McAvoy se manda el gran trabajo de interpretar a un hombre con veintitantas personalidades distintas (y ni siquiera las vemos todas). Para nada realista con las enfermedades mentales, pero eso es a propósito. Al final, cuando cae el patentado giro Shyamalan, te das cuenta que el director te ha hecho ver algo completamente distinto sin que te des cuenta, al igual que en El Protegido; decir más sería criminal.

 

LA HORA FINAL de Eduardo Mendoza

Mendoza recrea la captura del líder senderista Abimael Guzmán en clave de cine policial, llevándonos de vuelta a los convulsionados años 90, donde el temor hacia los atentados era cosa de todos los días. Sin tomar posturas políticas, el director se limita a narrar los hechos que llevaron a la captura con un buen manejo del suspenso, además de resaltar la labor de los agentes del GEIN – hombres y mujeres comunes con un trabajo que hacer, la antítesis de los típicos héroes rudos de los policiales – que, prácticamente sin recursos ni apoyo, lograron aprehender a un personaje nefasto que amenazaba a todo un país. Verla en conjunto con el documental 1509: Operación Victoria de Judith Vélez realza para bien lo hecho no sólo por Mendoza, sino también por los agentes del GEIN.

 

BRAWL IN CELL BLOCK 99 de S. Craig Zahler

Vince Vaughn deja de interpretar a payasos bocones y decide sacarle el máximo provecho a su imponente presencia física, reinventándose por complete como Bradley, un matón que debe navegar la cloaca que es el sistema carcelario gringo  en una misión de venganza. Al mejor estilo de las cintas serie B que daban en cines grindhouse en los años 70, este austero, duro y rudo film confirma a S. Craig Zahler como un prometedor director cuya carrera hay que seguir con interés. Brawl se toma su tiempo y exige paciencia, pero cuando la violencia – irreal, grotesca, exagerada – estalla junto con Vaughn, es algo digno de aplauso. El tipo de película donde la mugre salta de la pantalla y provoca darse un baño; una joya.

 

DUNKERQUE de Christopher Nolan

Nolan recrea el rescate de tropas en Dunkerque durante la II Guerra Mundial desde tres frentes: aire, mar y tierra. Película bélica minimalista que apela a nuestro instinto más básico, el de la supervivencia. Los soldados aquí son anónimos, pero todos comparten la misma meta: salir vivos, y eso es algo con lo que cualquiera se puede identificar. La genial música de Hans Zimmer, que nunca se detiene, es otra protagonista más, marcando una carrera contra el tiempo que hace a uno comerse las uñas (y cuando estas se acaban, los nudillos). Inmediata y contada con urgencia, Dunkerque es de esas que dejan a uno en vilo.

 

BLADE RUNNER 2049 de Denis Villeneuve

35 años después del clásico de Ridley Scott, Villeneuve nos trae de vuelta a este distópico mundo futurista, tomando las grandes ideas y conceptos de la primera entrega sobre los seres artificiales y su búsqueda de humanidad y actualizándolas para una nueva generación. No sólo expande más este universo cyberpunk, sino que, al darle un cierre a la historia del solitario cazador de androides Rick Deckard – más viejo, cansado y apabullado por su pasado – tiene la carga emotiva que el film previo (uno de ideas más que otra cosa) no tenía. Toda buena ciencia ficción debe hacerte pensar y esta cumple con creces; injustamente ignorada en su paso por cines, está destinada a ser un objeto de culto igual que su antecesora.

 

 

GET OUT de Jordan Peele

En uno de los mejores debuts que se han visto en años, Jordan Peele muestra una confianza tras la cámara bastante prometedora. Utilizando una cinta de terror para comentar sobre el convulsionado clima social y racial del país del norte en la actualidad – es una visión del llamado white privilege llevado al extremo –  Peele logra comunicar ideas sin que esto se sienta como un pesado sermón. Dosificado con buenos momentos de humor que el director sabe utilizar en el momento justo, Get Out funciona como un atrapante thriller que además tiene mucho que decir acerca de la sociedad.

 

COLOSAL de Nacho Vigalondo

A primera vista, una comedia absurda con una premisa irresistible: una mujer que controla telepáticamente a un monstruo gigante que se encuentra al otro lado del mundo. Pero cuando uno ve más allá, se encuentra con un serio y a veces impactante drama que tiene mucho que decir acerca de la masculinidad rancia y tóxica y aquellas relaciones nocivas que son difíciles de abandonar. Más que una cinta de monstruos, esta es una historia sobre una mujer que aprende a valorarse a sí misma y dejar atrás los lastres que no la dejan vivir. Vigalondo toca un tema serio y complicado de forma novedosa, evitando caer en el sermón aleccionador. Una película muy, muy original y prácticamente imposible de vender (el estudio debe haberse puesto de cabeza), de visión obligada.

 

BABY DRIVER de Edgar Wright

Ya hemos visto esta historia antes: la del criminal arrepentido que debe hacer un último “trabajo” antes de retirarse y empezar su vida de cero. Pero en manos de Edgar Wright – el inglés detrás de las irreverentes Shaun of the Dead, Hot Fuzz y The World’s End – esta se convierte en algo mucho más especial, una mezcla de cinta de acción con musical, donde todas las acciones están sincronizadas con su perfecta banda sonora. Energética e impredecible, es la película perfecta para los que tienen un soundtrack en la cabeza para cada momento de sus vidas; de lejos, una de las idas al cine más divertidas del año. Confirma además que Wright es otro director en alza, uno que hace las cosas a su particular manera.

 

LA LLEGADA de Denis Villeneuve

Otra joya del gran Villeneuve, una visión realista de lo que sería establecer primer contacto con otra especie con la cual no tenemos absolutamente nada en común. Más que una película sobre extraterrestres, esta es sobre nosotros mismos. ¿Cómo podemos comunicarnos con otra especie cuando ni siquiera podemos hacerlo entre nosotros mismos? La naturaleza humana es una de desconfianza y paranoia, más propensa a lanzar bombas que tender puentes; tal vez ni siquiera nos merezcamos el regalo con el que llegan estos seres de otro mundo. Gran película de ciencia ficción, sobria e inteligente, que tiene mucho que decir acerca de la naturaleza humana y sus falencias.

 

EL CIUDADANO ILUSTRE de Mariano Cohn y Gastón Duprat

Luego de ganar el Nobel, el escritor Daniel Mantovani (excelente Óscar Martínez) vuelve a su pueblo natal, donde muchos de sus antiguos vecinos lo miran con resentimiento. Pero Mantovani no es una víctima: es un tipo arisco, arrogante y difícil que apenas puede ocultar su desdén por un lugar que abandonó hace años. Hilarante retrato del escritor como una sanguijuela que se vale de la vida de otros para construir su propia carrera (un vampiro, como lo llamaría Fuguet); el lado oscuro del oficio literario, donde debajo de los premios y demás reconocimientos está la posibilidad de arruinar vidas, ser odiado o quedarse solo. Gran comedia negra argentina que no llegó a los cines locales, pero que vale la pena buscar.

 

 

YAPA: La escena inicial de Baby Driver, completa en YouTube. Después de ver esto, sabrás de sobra si es tu tipo de película o no.